2016. Primera exposición individual

En 2016 Jean Carlos Puerto da el salto a su primera exposición individual en un galería comercial. Este sería también el salto como profesional de la pintura tras varios años de aprendizaje y búsqueda. La Incesante búsqueda del self, se convirtió en un soñado debut en el que la asistencia fue masiva y el apoyo recibido fue máximo.

La incesante búsqueda del Self.

Textos del catálogo de la exposición

Historia de las historias

Nos encontramos ante un artista diferente, con una llamada vocacional inapelable y una necesidad imperiosa de crear, de contar historias a través de sus cuadros. Es evidente que su designio lo preside el arte. Jean Carlos Puerto (Caracas, Venezuela, 1981) lleva desde los nueve años viviendo en Murcia y en 2004 es licenciado en Psicología por la Universidad de Murcia, pero no fue hasta 2010 cuando asiste a clases de pintura en la academia del artista murciano Miguel Vivo, que junto a las lecciones que recibe de Antonio López, Andrés García Ibañez, Carmen Mansilla, Nono García, Cristóbal Pérez, entre otros, han ido motivando al novel pintor que hoy muestra su primera exposición en la galería Leúcade de Murcia.

Diecinueve cuadros que dejan al espectador naufragar entre lecturas e interrogantes que destilan cada uno de los óleos sobre tabla y lienzo que componen La incesante búsqueda del SELF. Las pinturas intimistas realizadas por Jean Carlos se dibujan fotográficamente desde una perífrasis verbal-plástica que trasmite una herencia generacional derivada de una inhóspita identidad colectiva… embriagada, en ocasiones, de recuerdos freáticos. Las mujeres y los hombres que retrata Jean Carlos ejercen acción, a pesar de su gesto medido; en sus miradas y  en sus pensamientos encontramos un despiece de lo “sucio” y de lo “bello”, de las miserias y de las grandezas que producen la mente, de la contradicción humana.

“Toda conducta es comunicación”

“Toda conducta es comunicación, y toda comunicación afecta a la conducta”, según reflexiones filosóficas. Las pinturas de esta muestra son imágenes que provienen de un análisis de las interrelaciones del individuo y los sistemas a los cuales pertenece (familiar, amistoso, social, laboral…) y las conductas se alteran en silencio, en las implicaciones emocionales intercambiadas entre emisor y receptor, porque aquí el mismo personaje es el observador visible del entramado de sus propias relaciones. Con un realismo vivo se redactan pictóricamente historias desgarradoras, se retratan gentes con vivencias hermosas y otras poseídas por fantasmas emitidos por rechazos inexplicables. 

El pintor-psicólogo se regocija en zonas oscuras del subconsciente, indaga, mira y surgen expectativas, odios, esperanzas, amores… e incluso sadismos; colocado todo como una sugerente “normalidad inamovible”. La pincelada de Jean Carlos es libre, parca, precisa… la que podría recordarnos si “Querrá entonces el niño soñar (él sí puede, no se le tiene prohibido como a otros), querrá fantasear para escapar de allí, de su tétrico y asfixiante día a día”, tal y como explicaba, hace tan sólo unas semanas, el profesor Fran G. Matute sobre el protagonista de la novela Los desposeídos, obra del poeta y escritor húngaro Szilárd Borbély (1964-2014), publicada un año antes de su fatídico suicidio.

Jean Carlos Puerto busca su self indagando en la personalidad de otros “pasajeros” de este viaje, amigos y conocidos, que deben posar para recrear un universo onírico, un espacio reconstruido con miedos y/o alegrías, que el artista agrupa en tres series: Los espejos, Personajes bajo el agua Recuerdos y familia. El pintor piensa… los figurantes se vuelven anónimamente colectivos, se prestan a iniciar un ritual de búsqueda y descubren que “lo que callamos no existe”.

Pedro López Morales

Crítico de arte y Gestor cultural      

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